
Bænken (Banca), la primera película y la más dura de las 3, se enfoca en la clase trabajadora. El personaje protagonista de la película, Kaj, alguna vez tuvo un trabajo pero ahora solo se ha convertido en el ebrio del vecindario, con una actitud negativa hacia todos. Cerca de donde vive, un día se muda su hija, Liv, a quien no ha visto desde que solo era una niña, así que ella no lo reconoce. Liv tiene un niño pequeño que tuvo con un hombre violento del cual ahora se refugia. Ahora que Kaj encuentra a su hija y descubre que tiene un nieto, quiere componer su persona y tener una vida otra vez.
Aquí se debe destacar la increíble actuación de Jesper Christensen (Kaj). Se pudiera pensar que realmente es un ebrio malencarado que recién paso la noche en... la banca de un parque.
Arven (Herencia) se desarrolla en la clase alta, Christofer es un hijo en los treinta años que se enfrenta con el dilema de mantener su amado restaurant en Suecia donde vive con su esposa, o cambiar de vida y regresar a Dinamarca a tomar las riendas de la empresa familiar. Esta película muestra como la libre decisión (el hecho de decidir lo que quieres hacer contra lo que tienes que hacer) es irónicamente difícil en la clase alta, hecho que muchas veces tiene como consecuencia la depreciación de los ideales personales.
Drabet (Asesinato) la última parte de esta trilogia corresponde a la clase media, es la historia de un maestro de preparatoria que tiene una amante. Durante una protesta pacifica, ambos se ven involucrados en la muerte de un policía. El le dice a su amante que no diga nada, pero siente culpa cuando conoce a la esposa del policía.
Per Fly quiso que esta fuera una historia inusual debido a que la mayoría de la gente pertenece a la clase media (en Dinamarca por lo menos). No quiere decir que las situaciones extremas sean algo común en la clase media, se trata de reflejar lo pesado y complicado que puede llegar a ser un problema y hasta que punto se tiene que llegar para salir de el.
En resumen, esta trilogía combina historias muy realistas con excelentes actuaciones y una dirección que refleja las situaciones solo como son, sin agregar demasiada emotividad o dramatismo. El resultado es una película muy honesta que en ningún momento deja de ser interesante, poderosa y conmovedora.







